Cuando cierras un alquiler o una venta, el trabajo inmobiliario está hecho. Pero empieza otro que no es el tuyo: el nuevo ocupante necesita poner a su nombre la luz, el gas, el agua y la basura, y a menudo es tu agencia la que acaba haciendo de intermediaria, persiguiendo compañías, repitiendo datos por teléfono y resolviendo incidencias que no deberían ser tuyas.
La gestión de suministros para inmobiliarias existe para quitarte exactamente ese peso. Tú subes el caso a un panel con los datos del cliente y nosotros nos encargamos de todos los trámites con las comercializadoras y compañías, de principio a fin. Sin coste para tu inmobiliaria, y sin que tu cliente tenga que dar vueltas. Y a diferencia de un mero automatismo, detrás hay un equipo de consultoría energética real que revisa la tarifa de cada cliente.